Una trayectoria ejemplar

Si hay un Gardel, habrá una Negra Sosa. Mercedes no
pudo hacerle frente a una "disfunción renal progresiva" y murió ayer,
tras permanecer internada durante 13 días. Tenía 74 años. Con ella se
fue el máximo ícono del folclore argentino y la mejor cantante que haya
dado nuestro país en su historia. Las complicaciones empezaron poco
antes del lanzamiento oficial de Cantora, su último trabajo
discográfico, en el que cada tema lo grabó con un cantante invitado.
Auna breve internación en el Sanatorio de la Trinidad, que frustró el
acto de presentación del CD doble y el DVD, le siguió un período de
recuperación en su hogar. Sin embargo, la salud de la Negra volvió a
jugarle una mala pasada, y hace 13 días debió ser internada nuevamente,
información que fue dada a conocer anteayer por sus allegados más
cercanos. En el interín, la cantante fue nominada a los premios Grammy
Latinos en su edición 2009, en las categorías de Album del año,
mejordiseño de portada y Mejor álbum folclórico, por su
recienteproducción, de la que participaron, entre otros, Caetano
Veloso, Joan Manuel Serrat, Charly García, Luis Alberto Spinetta,
Shakira y Diego Torres.

La salud ya le había dado a Sosa un
susto grande en 2003, cuando sufrió un problema cardíaco que la obligó
a retirarse de los escenarios por un período prolongado. Durante dos
años estuvo en silencio, y sólo se conocían noticias suyas debido a
distintas internaciones, deshidrataciones y descompensaciones, cuadro
que terminó deagravarse por un tropezón en el baño de su casa. Sin
embargo, se repuso y reapareció con una serie de shows y un disco de
título sugestivo: Corazón libre . "Ustedes no saben lo que es ser
cantante y estar permanentemente sentada viendo televisión o acostada y
no salir. Pero ya estoy bien, estoy en carrera de nuevo", declaró en su
momento.

Había nacido en San Miguel de Tucumán el 9 de julio
de 1935. Un hogar humilde, con almuerzos de trigo con sal y enorme
apego a las expresiones populares. La pobreza era un estado que no
atravesaba los ánimos. La imagen de una madre fritando empanadas a la
luz de la luna, la única luz posible, fue un recuerdo que La Negra
trasladó a decenas de entrevistas. Eso y el aroma de las naranjas
tucumanas. Cuando era una adolescente, Mercedes era de ir a bailar a
las peñas locales. Tanto le gustaba, que más tarde fue ella quien
empezó a enseñar danzas folclóricas. Además, cantaba. A los 15, un poco
empujada por sus amigos y fa familiares, se inscribió en un concurso
que organizaba la emisora LV12 de su provincia. Usando el nombre de
Gladys Osorio como seudónimo, ganó el certamen vocal y la premiaron con
un contrato por dos meses de actuaciones en el estudio de la emisora.
Así empezaba una historia que está muy lejos de su final. El boom del
folclore la ubicó como integrante del Movimiento del Nuevo Cancionero,
una corriente renovadora del género que daba sus primeros pasos en
Mendoza y proponía cosas tales como dejar de lado la moda del momento y
adentrarse en la cosmovisión del hombre argentino, con su
idiosincracia, sus alegrías y tristezas.

Ahí militaban Armando Tejada Gómez y Manuel Oscar Matus, quien se
convertiría en su marido y le daría un hijo, Fabián. En un sello
independiente, Matus editó el primer disco de la Negra, Canciones con
fundamento , donde se la veía de perfil, pelo azabache, poncho rojo y
bombo. Hablamos de 1965, año en el que el Festival de Cosquín se rindió
a sus pies, tras ser invitada por Jorge Cafrune, que, según la Negra,
"era como un hermano". "Nos compró diez discos de los que llevamos para
que nos pudiéramos pagar una pieza", contaba Sosa a quien quisiera
escuchar. Desde ese momento, casi de la noche a la mañana, se
transformó en una artista popular. Sus rasgos criollos de exportación
sirvieron para que la bautizaran como "La Negra", pero también como "La
Pachamama", "La madre de América" y "La voz de la Tierra". Ese mismo
año intervino en la grabación de Romance de la muerte de Juan Lavalle ,
de Ernesto Sábato y Eduardo Falú, cantando Palomita del valle . En 1966
se editó Yo no canto por cantar , que tuvo aceptación inmediata y en
sólo siete meses le pedían que editara otro LP ( Hermano ). En Para
cantarle a mi gente se despachó con un caudal de poesía argentina y
latinoamericana.

Las giras por Europa y los Estados Unidos
comenzaban a formarparte de su rutina. En 1967 conoció a Ariel Ramírez,
quien le propuso poner su voz para Mujeres Argentinas .Por esos días,
el gobierno militar había prohibido que sus canciones se difundieran
por Radio Nacional. Traigo un pueblo en mi voz salió en 1973. Dos años
más tarde, A que florezca mi pueblo . En agosto de 1976 editó Mercedes
Sosa , un disco en el que cantó a los chilenos Víctor Jara y Pablo
Neruda; a la peruana Alicia Maguiña y a Bola de Nieve, cubano. En los
70, Mercedes Mercedes tuvo una etapa prolífica no sólo en términos
musicales. Aparte de grabar dos discos clave como El grito de la tierra
y Navidad con Mercedes Sosa , y participó en el filme inspirado en la
vida de José de san Martín El santo de la espada , del reconocido
Leopoldo Torre Nilsson. En 1979, con Serenata para la tierra de uno ,
Mercedes seguía cantándole a la vida hasta que en 1979, durante una
presentación en la ciudad de La Plata, fue detenida en el mismo
escenario donde estaba llevando a cabo su recital. La Dictadura
empezaba a cerrar el círculo sobre artistas e intelectuales. Mercedes
primero se exilió en París; después, en 1980, llegó a Madrid. Su
situación era algo extraña.

En la práctica, ella podía entrar
y salir del país no tenía ninguna causa, pero no tenía permiso para
cantar. Volvió a pisar un escenario argentino el 18 de febrero de 1982,
un poco antes de que la dictadura de Galtieri intentara recuperar Las
Malvinas. Los 13 conciertos en el Opera se convirtieron en un acto
cultural contra la dictadura. El resultadode ese emotivo regreso quedó
plasmado en un doble ya clásico, Mercedes Sosa en Argentina , del que
participaron Charly García, Antonio Tarragó Ros, Rodolfo Mederos, Ariel
Ramírez y León Gieco, entre otros. Mercedes volvió a España, sacó el
disco Gente humilde y regresó definitivamente al país. Hacia fines de
1983 editó otro disco llamado Mercedes Sosa , donde estaban varios de
sus grandes éxitos ( Un son para Portinari , Inconsciente colectivo y
La maza , entre otros). Fue una etapa de expansión musical, mitología y
comunión con el rock. Grabó Vengo a ofrecer mi corazón , donde cantó la
canción insignia de Fito Páez y además, Corazón americano , un álbum
que registró su actuación junto con Milton Nascimento y León Gieco en
Ferro Carril Oeste.

En 1991 después de varios años de no
cantar en un estadio abierto Mercedes se reencontró con la multitud en
el estadio de Ferro Carril Oeste. Los años 90 fueron un tiempo de
cosecha. En 1992 la declararon Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos
Aires. Entre otras múltiples distinciones fue condecorada con honores
en 2005 por el Senado de la Nación, le dieron el premio Sarmiento y
también se alzó con varios Grammy Latinos, Premios Gardel y fue la
Figura del Año en la edición 2008 de los Premios Clarín. El año pasado,
recuperada de problemas de salud, volvió al canto, reinando una vez más
en Cosquín. Su voz un poco fatigada aún emocionaba. Hasta que el
corazón dijo basta no paró de cantar.

Clarin.com

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